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Advierten que es un buen momento para invertir en campos

Publicado el 18-07-2018

Advierten que es un buen momento para invertir en campos

INFOBAE Campo 18 de Julio de 2018

Pese a la incertidumbre generada por los vaivenes de la política económica, las inmobiliarias rurales registraron un aumento en las operaciones desde febrero, pero las ventas se frenaron como consecuencia de la devaluación de abril. ¿Qué efectos tendrán las buenas perspectivas para el trigo?

 

Los precios de los lotes se redujeron un 5%. Las operaciones en el primer semestre superaron las expectativas. Las mayoría de las ventas no superaron los USD 3 millones. 

 

La fuerte devaluación, pérdida de confianza e incertidumbre son algunos de los factores que inquietan por estas horas a la mayoría de las actividades económicas. Y el mercado inmobiliario rural no es la excepción. Sin embargo, desde el sector reconocen que en la primera mitad del año hubo un aumento en la cantidad de operaciones, incluso superior a períodos previos.

 

Desde la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), señalaron que las transacciones se ubicaron en un rango de hasta los USD 3 millones, en menor medida se estiran hasta los USD 5 millones, y fueron "escasas" las ventas del orden de entre USD 5 y 10 millones. Según el último informe de la entidad, se estima que los valores de las operaciones bajaron entre el 5 y el 10% con respecto a los precios estimados de venta; salvo la Zona Núcleo (comprendida por Norte de Buenos Aires, Sur de Santa Fe, Sur de Córdoba y Norte de La Pampa), donde el precio se sigue manteniendo firme.

 

De acuerdo a operadores del mercado, para la región núcleo los valores rondan los USD 14.000 y 16.000 por hectárea, de acuerdo a la ubicación y condición de los accesos. Cabe destacar que estos campos presentan mayor estabilidad en la producción, por la calidad de los suelos y un buen régimen de lluvias, entre otras cualidades. En tanto, en las regiones menos privilegiadas, las cotizaciones por hectárea rondan los USD 7.000 y 8.000. No obstante, en zonas más alejadas o llamadas marginales los precios pueden caer. Estos lotes se utilizan exclusivamente para ganadería, ya que en muchos casos se trata de terrenos con montes, y registran solamente entre 300 y 400 milímetros de precipitaciones al año, lo que no brinda ninguna oportunidad para la agricultura.

 

Devaluación y precios

 

En diálogo con Infobae, el presidente de la CAIR, Javier Christensen, señaló que la devaluación "fue como un latigazo que golpeó al país entre abril y junio. Todos sufrimos el aumento de las tasas de interés y la pérdida de confianza en la economía". Pero el dirigente se mostró optimista por lo que viene.

 

"Hay un buen momento en el campo por las buenas perspectivas que tiene esta campaña de trigo, con la posibilidad de llegar a un récord histórico con más de seis millones de hectáreas sembradas y unas 20 millones de toneladas de producción", auguró y señaló que "para el primer o segundo trimestre del año que viene, el impacto de la cosecha en el país va a ayudar a que se mueva toda la economía".

 

Pese a la incertidumbre generada por los vaivenes de la política económica, las inmobiliarias rurales registraron un aumento en las operaciones desde febrero.

 

Christensen aclaró que en la Cámara que dirige miden el nivel de actividad y no el número de operaciones realizadas. En ese sentido, detalló que el mes de enero fue tranquilo, y que entre febrero y abril "hubo un muy buen nivel de actividad, ya que crecimos de manera sostenida hasta alcanzar el 46%, llegando casi al máximo que tuvimos en 2011 antes del cepo cambiario. La devaluación nos cayó como un baldazo de agua fría. Ahora estamos en los 36 puntos, diez menos en apenas dos meses", se lamentó. Además, la actividad se resintió "por la buena rentabilidad que estuvieron dando las Lebacs y las Letes (Letras del Banco Central y Letras del Tesoro, respectivamente), porque parte del público que invierte en el campo prefirió apostar a esos instrumentos financieros que daban mejores retornos en menos tiempo", manifestó.

 

Con respecto a los precios, el presidente de la CAIR explicó que "en 2011 los precios se ajustaron, luego de haber subido durante años, pero desde entonces no hubo un aumento considerable en el valor de la tierra. En un mercado recesivo y con la incertidumbre que genera la coyuntura económica, los negocios que se fueron cerrando se hicieron en base a contraofertas y a financiaciones largas, de entre tres y cinco años en zonas marginales. Cuando el mercado tiene poca presencia en la punta compradora, los precios se ajustan a la baja", aseguró Christensen.

 

Mercado puro 

 

En las "Consideraciones Actuales del Mercado Inmobiliario Rural" para el período Enero-Junio de este año, la Cámara destaca que se registró "una creciente acumulación de stocks, producto de una mayor oferta de fracciones de campo para la venta". Para Christensen, la toma de campos para la venta por parte de los 200 corredores rurales se mantiene constante.

 

"Todos los meses, más de la mitad de los asociados toman campos nuevos a la venta, lo que genera una importante oferta de terrenos que termina influyendo en los precios por la oferta y la demanda. Cuando la economía se reactive, habrá que ver cómo los vendedores quieren acomodar los precios. Por eso, consideramos que este es un muy buen momento para comprar campos", afirmó.

 

"El que compra un campo hoy, sabe que es una inversión a largo plazo. Es un negocio acotado en lo que se refiere a la renta, pero tiene una revalorización muy sostenida en el tiempo", señaló el titular de la CAIR. "En el campo somos optimistas, porque la inversión en tierras siempre fue rentable. Creemos que a futuro, el campo siempre es una reserva de valor", se entusiasmó.



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